Solo
Es un
sábado por la tarde como cualquier otro, relativamente tranquilo, con una
atmósfera calmada que se esparce en toda la casa pero estoy solo no hay nadie a
mi lado, me siento vacío, hay dudas existenciales que aquejan mi ser, no puedo
responderlas y eso me consume aún más quiero maldecir todo y a todos pero algo
me lo impide no sé qué es pero me ha
estado siguiendo ya desde hace varios días, he derramado amargas lágrimas
buscando una respuesta y creo que hay muchas, algunas tan simples pero otras
tan complejas que tengo miedo de explorarlas, tal vez me falte una persona que
me complemente y las hay en especial una, pero eso es un poco lejano y sigo
buscando incansablemente, tal vez me falten amigos pero ya hace varios días
perdía a uno y su ausencia aún duele en mí ya maltratado corazón, no importa
hay que seguir con la vida, es lo único que puedo decir, pero qué más da es
solo un amigo ya encontraras otro, pero se oyen voces en mi cabeza que me hacen
recordar cada experiencia a su lado, tantas risas juntos acompañadas de
anécdotas que harían reír a cualquiera, demonios ya ha pasado una semana y aún
me sigue doliendo, sin embargo esta semana alguien ha ocupado su lugar, ese
alguien es muy especial para mí pero también me abandono pero no por decisión
suya, mi vida ya no tiene sentido que hago ya nada me divierte, todo es
aburrido y solo quiero culminar con este infinito aburrimiento, Internet
propone muchas soluciones que incluyen drogas, alcohol y los placeres de la
carne pero no, no me interesa sé que me pueden arrastrar a un agujero del cual
no saldré y prefiero ahorrarme el gusto, sin embargo de entre las sombras surge
una idea macabra, algo exagerada pero que me cae como anillo al dedo, he
experimentado emociones muy profundas que por momentos me transportaban a otra
dimensión he experimentado ya todo tipo de cosas pero aún me falta jugar con
algo, lo sobrenatural aquello que desde pequeño me ha llamado la atención y hoy por fin estoy en las capacidades de
ponerme en contacto con él, Internet es un maestro en este campo él te da pautas
detalladas de lo que debes hacer si quieres hacer contacto con “el otro mundo”,
seguí sus consejos y de repente me halle
en la sala con un pentagrama invertido en el suelo dibujado con mi propia
sangre, me quedo bien para ser honesto, las líneas eran rectas y el círculo
perfecto, pero se me había olvidado un detalle, las velas, ¡malditas velas!
clame y salí mal humorado a comprarlas, las adquirí en una tienda a unas siete
cuadras de mi casa, el camino me pareció más largo de lo habitual pero logre
llegar sin sufrir un ataque por la emoción y el miedo que se habían apoderado
de mi ser, retorne a la casa sin ningún inconveniente y de inmediato puse en
marcha el plan, intente encender las velas pero me temblaban las manos y más de
una vez había querido desistir, pero no debía seguir “he llegado muy lejos para
echarme atrás” me dije y continúe con mi tarea, al fin habría logrado
encenderlas y seguí con lo que me indicaba el manual, lo hice todo sin que se
me escapara ningún detalle absolutamente ninguno, entonces llego el momento
apague las luces y procedí a invocar a un alma que quisiera prestarme atención,
lo intente reiteradas veces pero nada, no pasaba absolutamente nada y comencé a
frustrarme, algo había hecho mal pero no sabía qué, de todas formas al menos el proceso logro
divertirme unas buenas horas camine en dirección al interruptor, encendí las
luces y estas comenzaron a fallar, se encendían y apagaban sin ningún motivo
aparente, entonces supe lo que había hecho, lo había logrado solo debí esperar
un par de minutos pero la emoción duraría poco muy poco, en un pestañeo halle
toda la casa oscura y un espectro en frente mío, lo mire con un pánico total
quise gritar pero algo sujetaba mis mandíbulas, lo único que podía hacer era
estar de pie mirando las cuencas de sus ojos vacíos, el con un tono sereno me
dijo cosas que antes no habría oído decir a nadie, ni las personas más locas en
este mundo, de repente su rostro comenzó a deformarse y se volvió totalmente
abominable, era un ser horrible, y yo solo atinaba a mirarlo y el hacía lo
mismo, de repente volví en mismo y solté una carcajada, solo atine a reír, reír
por no gritar o llorar, reí por varios minutos hasta que volví a levantar la
mirada hacia ese ser tan detestable y le dije que quería experimentar nuevas
emociones y a la vez divertirme un poco, que debió haber pasado en ese momento
por mi cabeza que me impulso a pedirle un favor a ese vil engendro del mal,
entonces de repente el me propuso un juego, consistía en sobrevivir a la
persecución de un engendro suyo hasta la salida del sol, si sobrevivía ganaba
mi libertad pero si perdía no solo tendría que morir sino también mi alma ser
transportada al infierno, era interesante y muy arriesgado una combinación
perfecta que pondría los pelos de punta a cualquiera así que no puede
resistirme y acepte me dije a mi mismo que no habría problemas, podía
esconderme con facilidad y no tenía miedo, entonces selle el trato con un
chorro de sangre en el centro del pentagrama, lo que siguió a continuación fue
desastroso, todo se volvió oscuro y solo se podían apreciar las luces emitidas
por los focos, la televisión no respondía a ninguna señal y no había internet,
sabía que había empezado el juego.
Este me
pareció calmado en un principio, nada que temer, pero entonces me acorde de lo
antes dicho por el espectro, me había olvidado del engendro que se supone debía
quitarme la vida, toda la diversión se esfumo y solo quedo el miedo acompañado
de pánico, no podía permanecer en la casa pues era el lugar donde él me
buscaría primero, entonces decidí moverme, puse los pies en la calle y me fui a
donde mi primo que vivía al lado, quería ver como él de una u otra forma
llegaba a mi casa, espere por minutos y empecé a oír ruidos, eran como pasos,
asome mi cabeza por encima de la ventana y lo que vi me dejo perplejo, era un
ser horrible, medía unos 2 metros y poseía el aspecto de un humano mezclado con
un toro, este se movía en dos piernas que finalizaban en grandes pezuñas, el
resto era humano pero en la cabeza tenía dos grandes cuernos que sobresalían en
la frente, estaba armado con una espada curva de mediana proporción, solo imaginarme
ese retaso de metal incrustarse en mi corazón era terrible, me estremecí y supe
el error que había cometido, de repente logre escuchar cómo se pegaba a la
pared aledaña a la que yo estaba, entonces decidí correr pero a donde, donde me
iba a refugiar de esa criatura, quería abandonarme a mí mismo, pero el miedo a
la muerte me movió, mi cerebro reptiliano reaccionó y empecé a correr, decidí
en ese momento ir a la iglesia, la casa de Dios debería poder protegerme de ese
vil engendro y movido por esa ilusión por ese pequeño rayo de luz, corrí
presurosamente hacía la iglesia pero esta se hallaba en el centro de la cuidad
y no pude mantener el ritmo por demasiado tiempo, me limite a caminar a
observar el vacío de las calles y en ese oscuro momento pude sentir el
verdadero vacío, no había nadie en ningún lugar, ni siquiera había animales
merodeando las calles ni insectos ¡nada¡, ya no me sentía solo ahora estaba
realmente solo, pero no me importo debía sobrevivir para realmente apreciar la
compañía de los demás, debía sobrevivir solo pensé en ella como un motivo más,
como explicarlo, me había imaginado una vida con ella sin embargo nos estábamos
dando un tiempo pero que importa este no era el momento para pensar en ello
solo me limite a esconderme en una tienda abierta la cual se me hacía familiar,
cogí un refresco de cola y me fui a una esquina a reprochar mi proceder, en ese
momento volví escuchar los pasos de la criatura se dirigía en línea recta al
lugar donde yo estaba, no podía salir por la puerta quedaría al descubierto y
lo mas probable hubiese sido que me hubiera visto envuelto en una carrera de la
cual no hubiese salido ganador, entonces decidí salir por la puesta trasera
pero esta daba a una pared la cual debía escalar, intente alcanzar la cima con
las manos pero no lo logre, comencé a desesperarme iba a morir pero me acorde
de una escalera que se hallaba en la tienda la cual le servía al dueño de la
misma para alcanzar los productos que se encontraban a mas altura y con la
esperanza de encontrar la escalera ingrese nuevamente a la tienda y por gracia
divina logre dar con ella inmediatamente y fui a cogerla, tan pronto como lo
hice escuche los pasos de la criatura más cerca, me apresuré regrese al patio y
gracias a la escalera logre superar el muro, el otro lado era una cochera,
había una cantidad considerable de coches de una gran variedad y decidí saltar
en una camioneta por que creí que sería la que menos ruido haría, lo hice y
resulto cierto solo los amortiguadores del vehículo lanzaron un ligero chirrido
entonces me dirigí inmediatamente al portón azul que daba a la calle abrí la
puerta pequeña y salí de inmediato, corría desesperadamente y cuadras más
adelante encontré una bicicleta no vacile un segundo y la cogí, con esta nueva
herramienta a mi servicio debía poder llegar a la iglesia más rápido y estaba
en lo correcto avanzaba un promedio de dos o tres veces más rápido pero la
suerte no me acompañaba y la rueda se pinchó a medio camino, debía seguir a pie
pero no sin antes maldecir a la bicicleta, lo hice con determinación, tenía que
llegar así logre llegar a la zona céntrica de la cuidad, no lo niego sentí un
miedo profundo todo era oscuro y la atmósfera se sentía pesada, penetre el ella
y poco a poco me iba aproximando a la iglesia, era raro pero no me escondía en
los edificios buscando refugio solo avanzaba y creía a cada paso que daba que
ya nada podría salir mal, ya estaba cerca de la casa de Dios y ahí un demonio
como el que me perseguía no podía ingresar, esa idea me alegraba el corazón, pero
todo se nublo cuando al tomar una esquina él se erigió ante mi como un titán y
me descargo un golpe que me lanzo un par de metros atrás, ¡como, como me había
logrado alcanzar! Llore de rabia pero ni para eso tuve tiempo, él se acercó a
mí y me cogió con ambas manos y entonces por fin pude ver a los ojos a mi
verdugo, los tenía al rojo vivo, como las mismas llamas del infierno, en ese
momento me lanzo contra una pared, sentí como mis huesos crujían y se quebraban
en el acto pero me incorpore y decidí empezar a correr, tenía que llegar a la
iglesia, solo ahí podría estar a salvo sin embargo él no se apresuró no
emprendió una carrera como yo solo me miró fijamente y de repente adivine el
motivo, faltaba mucho para la salida del sol y yo no podía correr más rápido,
además mis heridas pronto me invalidarían por completo estaba desolado iba a
morir pero aun así me dirigí a la iglesia, una vez allí me dirigí a la sala
principal y ahí, ahí estaba él esperándome de pie, no pude creerlo como, como
era posible que un vil engendro del demonio haya profanado este lugar, sin
embargo no podía hacer nada para evitarlo me limite a mirarlo con ojos llorosos
y me fui corriendo hacia un pequeño cuarto en el cual me encerré y reforcé la
puerta con todo lo que había.
En estos momentos
sé que voy a morir sé que falta poco para que la llama de mi vida se extinga
lamentablemente no puedo hacer nada, me veo impotente ante la fuerza física de
mi adversario, él se acerca lentamente saboreando anticipadamente mi muerte y
la condena mi alma por toda la eternidad, solo quiero dejar vivas las memorias
de estas 6 ultimas horas que han sido las más terribles de mi vida, no me queda
nada solo pensar en aquello que más quiero, que más deseo mi hora se acerca él
ya está en la puerta, esperando devorar no solo mi cuerpo si no también mi
alma, lo siento, en verdad lo siento, no puedo decir nada más le he fallado y
espero verlos algún día en el más allá adiós.
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