viernes, 29 de mayo de 2020


UN AMOR DESDICHADO

Para mi hermana Jose:
Chata, te voy a contar algo pero no le cuentes a nadie. Hay un chico de tercero acá en el COAR a quien yo le gusto, desde que llegó se convirtió en uno de mis amigos de tercero, además teníamos taller juntos porque el profesor de educación de física enseña a tercero A y B y él está en la A por eso se volvió más amigo mío. Ha y el chico se llama Obed. En las tardes cuando yo tenía tiempo libre o de taller de fustal jugábamos y yo nunca pensé que se enamoraría de mí y era normal nos reíamos juntos con  otros amigos más. Y cuando a Perú le tocó jugar con Dinamarca, hice un reto con mi amiga, si perdía Perú yo le diría a él para que sea mi enamorado por una semana y ella haría lo mismo con otro chico de tercero ya que en eso consistía el reto, llegó el día sábado y Perú perdió 1 a o con Dinamarca así qué el día domingo yo le dije que si aceptaba ser mi enamorado por una semana y que se trataba de un reto él aceptó rápido entonces yo me sorprendí y normal porque era un reto. Pasaron los días y normal para mí, mis amigas me decían que él estaba enamorado de mí y yo no les hacía caso. Entonces yo decidí escribirle una pequeña nota donde decía: no malinterpretes las cosas tu y yo solo somos amigos y no te ilusiones conmigo, y esa misma noche él me llamó para hablar entonces estábamos hablando y me dijo: eres bonita, me gusta, y hoy estaba triste por la nota que me enviaste porque yo pensaba decirte eso cuando se acabe el reto pero ya te lo dije, después de dijo que si yo aceptaba estar con él porque se enamoró, y yo no le respondí nada y me dijo mañana me respondes. Al día siguiente estábamos hablando y él me contó que sufría del corazón y que cuando fue a la piscina hizo demasiado esfuerzo y le empezó a doler otra vez y después de contarme eso me preguntó sobre la respuesta y yo le dije: que sí aceptaba estar con él. Es divertido, molestoso y yo también me estoy enamorando de él, pero eso sí no me distrae porque en las clases estoy atenta como siempre. Ha y el día viernes salió de emergencia al hospital porque dice de un momento a otro le empezó a doler su corazón.
Autora: Sarema

MI DILEMA EMOCIONAL
Existen muchas palabras en mi cabeza que me gustaría decirte, sin embargo no puedo decirte porque no me atrevo, a veces las cosas que me dicen sobre ti me hiere o si no cuando tu actitud también me duele pero yo no puedo mandar a tus sentimientos o tus pensamientos solo me queda sufrir o guardarme ese dolor solo para mí.
Las veces que te veo triste me duele porque no sé qué se te pasa por la mente o porque estas así que problemas tienes quisiera preguntarte pero no me atrevo tal vez no sea la persona más indicada para eso por eso me los guardo solo para mí.
Yo tengo amigos de tercero pero no puedo seguir siendo su amiga puesto que sus amiguitas son muy celosas unas más que otras porque a alguna de ellas les gusta y le molesta vernos jugar porque la vida será así de cruel conmigo yo solo trato de tener amigos más no malograr la relación que tienen. Si sé que el chico que me gusta tiene enamorada para que seguir insistiendo es mejor que solo sea tu amigo para que no sufras ni te ilusiones además él no es el único en la vida que conocerás recién estas en la adolescencia y puede seguir explorando hasta que llegue el indicado.
A veces las actitudes de las personas me dan risa porque se comportan como inmaduros como si yo  fuera la mala de todo o la causante de sus problemas. Sin embargo existen ocasiones en las cuales me siento mal cuando actúan de esa manera, ¿porque? Porque, pienso que yo tuve que ver algo para ellos me traten de esa manera.
Cada día que pasa hago amigos nuevos con los que puedo compartir mis emociones y sentimientos, sin embargo no todo es color de rosa pues estos amigos tienen otros amigos y amigas celosas que se molestan cuando solo nos encontramos hablando sobre cosas de la vida, a veces por esos motivos me siento muy incómoda aunque tal vez no pero no me gusta que me miren mal por hablar con una persona que puede ser amigos.
Autora: Sarema

Solo
Es un sábado por la tarde como cualquier otro, relativamente tranquilo, con una atmósfera calmada que se esparce en toda la casa pero estoy solo no hay nadie a mi lado, me siento vacío, hay dudas existenciales que aquejan mi ser, no puedo responderlas y eso me consume aún más quiero maldecir todo y a todos pero algo me lo impide no sé  qué es pero me ha estado siguiendo ya desde hace varios días, he derramado amargas lágrimas buscando una respuesta y creo que hay muchas, algunas tan simples pero otras tan complejas que tengo miedo de explorarlas, tal vez me falte una persona que me complemente y las hay en especial una, pero eso es un poco lejano y sigo buscando incansablemente, tal vez me falten amigos pero ya hace varios días perdía a uno y su ausencia aún duele en mí ya maltratado corazón, no importa hay que seguir con la vida, es lo único que puedo decir, pero qué más da es solo un amigo ya encontraras otro, pero se oyen voces en mi cabeza que me hacen recordar cada experiencia a su lado, tantas risas juntos acompañadas de anécdotas que harían reír a cualquiera, demonios ya ha pasado una semana y aún me sigue doliendo, sin embargo esta semana alguien ha ocupado su lugar, ese alguien es muy especial para mí pero también me abandono pero no por decisión suya, mi vida ya no tiene sentido que hago ya nada me divierte, todo es aburrido y solo quiero culminar con este infinito aburrimiento, Internet propone muchas soluciones que incluyen drogas, alcohol y los placeres de la carne pero no, no me interesa sé que me pueden arrastrar a un agujero del cual no saldré y prefiero ahorrarme el gusto, sin embargo de entre las sombras surge una idea macabra, algo exagerada pero que me cae como anillo al dedo, he experimentado emociones muy profundas que por momentos me transportaban a otra dimensión he experimentado ya todo tipo de cosas pero aún me falta jugar con algo, lo sobrenatural aquello que desde pequeño me ha llamado la atención y  hoy por fin estoy en las capacidades de ponerme en contacto con él, Internet es un maestro en este campo él te da pautas detalladas de lo que debes hacer si quieres hacer contacto con “el otro mundo”, seguí sus  consejos y de repente me halle en la sala con un pentagrama invertido en el suelo dibujado con mi propia sangre, me quedo bien para ser honesto, las líneas eran rectas y el círculo perfecto, pero se me había olvidado un detalle, las velas, ¡malditas velas! clame y salí mal humorado a comprarlas, las adquirí en una tienda a unas siete cuadras de mi casa, el camino me pareció más largo de lo habitual pero logre llegar sin sufrir un ataque por la emoción y el miedo que se habían apoderado de mi ser, retorne a la casa sin ningún inconveniente y de inmediato puse en marcha el plan, intente encender las velas pero me temblaban las manos y más de una vez había querido desistir, pero no debía seguir “he llegado muy lejos para echarme atrás” me dije y continúe con mi tarea, al fin habría logrado encenderlas y seguí con lo que me indicaba el manual, lo hice todo sin que se me escapara ningún detalle absolutamente ninguno, entonces llego el momento apague las luces y procedí a invocar a un alma que quisiera prestarme atención, lo intente reiteradas veces pero nada, no pasaba absolutamente nada y comencé a frustrarme, algo había hecho mal pero no sabía qué,  de todas formas al menos el proceso logro divertirme unas buenas horas camine en dirección al interruptor, encendí las luces y estas comenzaron a fallar, se encendían y apagaban sin ningún motivo aparente, entonces supe lo que había hecho, lo había logrado solo debí esperar un par de minutos pero la emoción duraría poco muy poco, en un pestañeo halle toda la casa oscura y un espectro en frente mío, lo mire con un pánico total quise gritar pero algo sujetaba mis mandíbulas, lo único que podía hacer era estar de pie mirando las cuencas de sus ojos vacíos, el con un tono sereno me dijo cosas que antes no habría oído decir a nadie, ni las personas más locas en este mundo, de repente su rostro comenzó a deformarse y se volvió totalmente abominable, era un ser horrible, y yo solo atinaba a mirarlo y el hacía lo mismo, de repente volví en mismo y solté una carcajada, solo atine a reír, reír por no gritar o llorar, reí por varios minutos hasta que volví a levantar la mirada hacia ese ser tan detestable y le dije que quería experimentar nuevas emociones y a la vez divertirme un poco, que debió haber pasado en ese momento por mi cabeza que me impulso a pedirle un favor a ese vil engendro del mal, entonces de repente el me propuso un juego, consistía en sobrevivir a la persecución de un engendro suyo hasta la salida del sol, si sobrevivía ganaba mi libertad pero si perdía no solo tendría que morir sino también mi alma ser transportada al infierno, era interesante y muy arriesgado una combinación perfecta que pondría los pelos de punta a cualquiera así que no puede resistirme y acepte me dije a mi mismo que no habría problemas, podía esconderme con facilidad y no tenía miedo, entonces selle el trato con un chorro de sangre en el centro del pentagrama, lo que siguió a continuación fue desastroso, todo se volvió oscuro y solo se podían apreciar las luces emitidas por los focos, la televisión no respondía a ninguna señal y no había internet, sabía que había empezado el juego.
Este me pareció calmado en un principio, nada que temer, pero entonces me acorde de lo antes dicho por el espectro, me había olvidado del engendro que se supone debía quitarme la vida, toda la diversión se esfumo y solo quedo el miedo acompañado de pánico, no podía permanecer en la casa pues era el lugar donde él me buscaría primero, entonces decidí moverme, puse los pies en la calle y me fui a donde mi primo que vivía al lado, quería ver como él de una u otra forma llegaba a mi casa, espere por minutos y empecé a oír ruidos, eran como pasos, asome mi cabeza por encima de la ventana y lo que vi me dejo perplejo, era un ser horrible, medía unos 2 metros y poseía el aspecto de un humano mezclado con un toro, este se movía en dos piernas que finalizaban en grandes pezuñas, el resto era humano pero en la cabeza tenía dos grandes cuernos que sobresalían en la frente, estaba armado con una espada curva de mediana proporción, solo imaginarme ese retaso de metal incrustarse en mi corazón era terrible, me estremecí y supe el error que había cometido, de repente logre escuchar cómo se pegaba a la pared aledaña a la que yo estaba, entonces decidí correr pero a donde, donde me iba a refugiar de esa criatura, quería abandonarme a mí mismo, pero el miedo a la muerte me movió, mi cerebro reptiliano reaccionó y empecé a correr, decidí en ese momento ir a la iglesia, la casa de Dios debería poder protegerme de ese vil engendro y movido por esa ilusión por ese pequeño rayo de luz, corrí presurosamente hacía la iglesia pero esta se hallaba en el centro de la cuidad y no pude mantener el ritmo por demasiado tiempo, me limite a caminar a observar el vacío de las calles y en ese oscuro momento pude sentir el verdadero vacío, no había nadie en ningún lugar, ni siquiera había animales merodeando las calles ni insectos ¡nada¡, ya no me sentía solo ahora estaba realmente solo, pero no me importo debía sobrevivir para realmente apreciar la compañía de los demás, debía sobrevivir solo pensé en ella como un motivo más, como explicarlo, me había imaginado una vida con ella sin embargo nos estábamos dando un tiempo pero que importa este no era el momento para pensar en ello solo me limite a esconderme en una tienda abierta la cual se me hacía familiar, cogí un refresco de cola y me fui a una esquina a reprochar mi proceder, en ese momento volví escuchar los pasos de la criatura se dirigía en línea recta al lugar donde yo estaba, no podía salir por la puerta quedaría al descubierto y lo mas probable hubiese sido que me hubiera visto envuelto en una carrera de la cual no hubiese salido ganador, entonces decidí salir por la puesta trasera pero esta daba a una pared la cual debía escalar, intente alcanzar la cima con las manos pero no lo logre, comencé a desesperarme iba a morir pero me acorde de una escalera que se hallaba en la tienda la cual le servía al dueño de la misma para alcanzar los productos que se encontraban a mas altura y con la esperanza de encontrar la escalera ingrese nuevamente a la tienda y por gracia divina logre dar con ella inmediatamente y fui a cogerla, tan pronto como lo hice escuche los pasos de la criatura más cerca, me apresuré regrese al patio y gracias a la escalera logre superar el muro, el otro lado era una cochera, había una cantidad considerable de coches de una gran variedad y decidí saltar en una camioneta por que creí que sería la que menos ruido haría, lo hice y resulto cierto solo los amortiguadores del vehículo lanzaron un ligero chirrido entonces me dirigí inmediatamente al portón azul que daba a la calle abrí la puerta pequeña y salí de inmediato, corría desesperadamente y cuadras más adelante encontré una bicicleta no vacile un segundo y la cogí, con esta nueva herramienta a mi servicio debía poder llegar a la iglesia más rápido y estaba en lo correcto avanzaba un promedio de dos o tres veces más rápido pero la suerte no me acompañaba y la rueda se pinchó a medio camino, debía seguir a pie pero no sin antes maldecir a la bicicleta, lo hice con determinación, tenía que llegar así logre llegar a la zona céntrica de la cuidad, no lo niego sentí un miedo profundo todo era oscuro y la atmósfera se sentía pesada, penetre el ella y poco a poco me iba aproximando a la iglesia, era raro pero no me escondía en los edificios buscando refugio solo avanzaba y creía a cada paso que daba que ya nada podría salir mal, ya estaba cerca de la casa de Dios y ahí un demonio como el que me perseguía no podía ingresar, esa idea me alegraba el corazón, pero todo se nublo cuando al tomar una esquina él se erigió ante mi como un titán y me descargo un golpe que me lanzo un par de metros atrás, ¡como, como me había logrado alcanzar! Llore de rabia pero ni para eso tuve tiempo, él se acercó a mí y me cogió con ambas manos y entonces por fin pude ver a los ojos a mi verdugo, los tenía al rojo vivo, como las mismas llamas del infierno, en ese momento me lanzo contra una pared, sentí como mis huesos crujían y se quebraban en el acto pero me incorpore y decidí empezar a correr, tenía que llegar a la iglesia, solo ahí podría estar a salvo sin embargo él no se apresuró no emprendió una carrera como yo solo me miró fijamente y de repente adivine el motivo, faltaba mucho para la salida del sol y yo no podía correr más rápido, además mis heridas pronto me invalidarían por completo estaba desolado iba a morir pero aun así me dirigí a la iglesia, una vez allí me dirigí a la sala principal y ahí, ahí estaba él esperándome de pie, no pude creerlo como, como era posible que un vil engendro del demonio haya profanado este lugar, sin embargo no podía hacer nada para evitarlo me limite a mirarlo con ojos llorosos y me fui corriendo hacia un pequeño cuarto en el cual me encerré y reforcé la puerta con todo lo que había.
En estos momentos sé que voy a morir sé que falta poco para que la llama de mi vida se extinga lamentablemente no puedo hacer nada, me veo impotente ante la fuerza física de mi adversario, él se acerca lentamente saboreando anticipadamente mi muerte y la condena mi alma por toda la eternidad, solo quiero dejar vivas las memorias de estas 6 ultimas horas que han sido las más terribles de mi vida, no me queda nada solo pensar en aquello que más quiero, que más deseo mi hora se acerca él ya está en la puerta, esperando devorar no solo mi cuerpo si no también mi alma, lo siento, en verdad lo siento, no puedo decir nada más le he fallado y espero verlos algún día en el más allá adiós.